Wednesday, September 27, 2006

CARTA DE JOVENES MISIONEROS AL PRESIDENTE KIRCHNER

Sr. Presidente de la Nación Argentina
Dr. Nestor Kirchner:

Luego de escuchar su mensaje de apoyo al Gobernador Carlos Rovira, queremos presentarle la siguiente pregunta y algunas reflexiones.

¿A quien se refería Ud.? Sr. Presidente cuando dijo: “A aquellos que dicen, que donde vean abusos institucionales... van a salir a poner equilibrio. Yo les digo ¿porque no pusieron equilibrio en la dictadura, cuando el poder dictatorial arrasaba con todos los argentinos? ¿O se creen que no tenemos memoria?”.

Sr. Presidente, con todo respeto y tan solo a modo de ejemplo, el Sr. Esteban Cártago Lozina, Presidente de la Cámara de Diputados de Misiones, estuvo preso durante la dictadura militar. Salió de su detención de siete años tres días después de la vuelta de la democracia. El Sr. Lozina recientemente denunció que la Policía de la Provincia de Misiones estaba “haciendo preguntas” en su residencia particular, al estilo de los aprietes de la década del setenta. El Sr. Lozina hasta antes de ser avasallado en sus derechos particulares, era aliado político del Gobernador Carlos Rovira.

Podríamos citar muchos ejemplos más, Sr. Presidente, donde la persecución política en la Provincia de Misiones roza los excesos de la dictadura militar de los setenta. Pero no venimos a instalar un juicio a la verdad a esta altura de las circunstancias. Solo queremos reflexionar en base a las palabras que vertiera su excelencia esta tarde en nuestro suelo Misionero.

Sr. Presidente, respetamos lo que ha hecho, y está haciendo, en relación a la desaparición de personas en nuestro país durante la década más negra de nuestra historia reciente. Pero eso no convierte a los que no concuerdan con usted, o Rovira, en siniestros victimarios.

Sr. Presidente, le pedimos encarecidamente que nos marque el camino con su ejemplo, que nos hable de forma superadora, que nos presente ideas sobre como enseñar a las generaciones futuras, que la tolerancia es la semilla que traerá concordia, paz y armonía entre todos los Argentinos. Será muy importante para lo argentinos tener líderes que derrochen esos valores con sus palabras y acciones.

Por último Sr. Presidente, lo invitamos a ampliar la discusión sobre los derechos humanos, y no solo a quedarnos en los importantísimos derechos a la libertad e integridad física. Lo invitamos a pensar en el derecho a la igualdad ante la ley, a la libertad de opinión, a la asociación libre, a un gobierno genuino, a un trabajo digno, a tener salud y bienestar, y a tener una educación completa y superadora.

Sr. Presidente, como usted bien sabe, todos estos derechos están enunciados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos del año 1948. Pero no por su antigüedad, podemos asumir que están en plena vigencia. Hubiéramos querido que fuera a una chacra en el interior de nuestra provincia para ver como se vive sin agua potable ni baño instalado, sin saber leer ni escribir, con el puesto de salud mas cerca a mucho kilómetros sin insumos ni profesionales médicos. Nos hubiera gustado que pregunte como se designan jueces, y como han reaccionado estos cuando algún hijo de poderoso o rico tuvo problemas con la ley en nuestra provincia.

Lo esperamos nuevamente en Misiones y le deseamos lo mejor en su trabajo diario. De su éxito depende el éxito de todos los argentinos.

Un abrazo fraternal.

Juventud Misionera
Junin s/n
Posadas, Misiones
noarovira@noarovira.com
http://www.noarovira.com
Favio Orlando Cantero

Thursday, September 14, 2006

Por la Memoria de los Pibes del 16 de Septiembre



Cada generación debe llegar como ola vigorosa a romperse
contra la mole del pasado, para hermosear la historia
con el iris de nuevos ideales.
Juventud que no embiste, es peso muerto para
el progreso de su pueblo".
José Ingenieros



"Una página negra en la historia argentina de la segunda mitad del siglo XX, se recuerda cada 16 de septiembre, desde los hechos ocurridos en 1976 en la ciudad de La Plata".
Es conocido con el nombre de "La Noche de los Lápices", el episodio de dolor de los sucesos de esa noche cruenta en que siete jóvenes dejaron sus vidas en la defensa de los reclamos por sus derechos de estudiantes secundarios (el reclamo de un boleto estudiantil que dio la excusa a quienes - haciendo abuso de poder- olvidaron los derechos del ser humano y cercenaron la vida de un grupo de jóvenes que luchaban por la reivindicación de sus derechos).
En ciertas etapas nefastas de la vida nacional, el contexto histórico y político aniquila a quienes alzan su voz, y hay hechos que no se deben olvidar para evitar que se repitan.
Aunque los avatares de nuestras democracias conlleven grandes problemas económico-sociales, no debemos dejar de valorar y recordar nuestros derechos y garantías constitucionales, defender la educación pública y gratuita; pues a un pueblo educado y culto es más difícil dominarlo, quitarle su dignidad.
A la par de los Derechos y Garantías Constitucionales existen Deberes y Obligaciones que se deben respetar y cumplir, valorando la libertad que permite gozarlos a unos y cumplir con los otros.
Para que la muerte de vidas jóvenes caídas en la defensa de sus derechos, tenga un significado, es importante que se continúe siempre con la defensa de la formación de ciudadanos cultos, instruídos; es fundamental la capacidad de pensar, de discernir críticamente sobre sus propias razones, de escuchar otras posiciones y la de buscar formas de consenso que permitan la convivencia con justicia, con tolerancia, con solidaridad y con respeto.

"Son Deberes de un Pueblo defender sus Derechos".

No importa quienes eran, si de derecha o de izquierda, si eran Peronistas o Radicales eran tan solo unos jóvenes que luchaban por sus ideales y sus principios y por ellos dejaron hasta su propia vida.
en memoria de ellos y de los miles que desaparecieron durante la década Negra de la República Argentina es que hago mención en este escrito a ello.
"Nunca Más el Olvido en nuestro pueblö"

Favio Orlando Cantero

Saturday, September 02, 2006

En Misiones "la Vieja Politica" se adueño de la Renovación


Las delatoras cicatrices de la política


El Gobernador y su retorno a las prácticas que antes denostó. La intolerancia y el apriete detrás de la máscara conciliadora. La fría respuesta de Kirchner y el alejamiento incesante de sus antiguos compañeros de ruta

Unas pocas imágenes son capaces de pintar una escena completa. Un acto proselitista a media luz, un protegido que anda a los empellones con su pueblo, San Vicente, un Néstor Kirchner que lo ha dejado huérfano de arrumacos, unos cuantos acólitos aferrados a la única oportunidad política que les queda. Carlos Rovira asiste, contra su voluntad, a un paisaje irritante: la soledad, ese fantasma que frecuenta las pesadillas de todos los habitantes del poder, ha salido de su escondrijo y lo acosa, cada día, un poco más.
¿Qué ha mutado tan bruscamente para que el gobernador que tuvo todo para sepultar la vieja política camine hoy en un desfiladero tan estrecho? Muy poco, en realidad. Rovira siempre fue un hombre alejado del diálogo y de los debates. Nunca fue amigo de los consejos y le pasó lo que habría de pasarle, hoy o en cualquier momento: no midió sus pasos. Los hombres que lo acompañaron en esta travesía de siete años han mostrado seguramente mucha devoción para seguirle el andar, pero no habrán de acompañarlo mucho más si aflora, hoy como nunca, la amenaza del abismo a la vuelta de la esquina. La soledad se adivina cada vez más cerca y más palpable. El silencio, por momentos, aturde.
Hay indicios irrevocables de ese escenario ingrato. Comenzaron a hacerse más notorios hace algo más de una semana, cuando una platea fría y distante rodeó a Rovira en el homenaje a José de San Martín en San Ignacio. Los síntomas volvieron a aparecer el viernes por la noche en el club Itapúa. Los intendentes que hace algunos meses inundaron la Legislatura pidiendo el poder eterno para su jefe desaparecieron del primer plano. Rovira, el hombre acostumbrado a los actos ardientes, apareció esa noche ante un escuálido menú de agrupaciones de empleados estatales -que dependen laboralmente de Rovira, entiéndase bien- y con un palco estrictamente ajustado a lo esperable: los ministros y funcionarios que lo acompañan a todos lados, un Esteban Lozina abrumado por un traspié, un Maurice Closs obligado por las circunstancias a conservar su tropa para alguna otra oportunidad, algunos diputados que ahora, con la campaña, deberán mostrar algo más de lealtad que la mera mano levantada en el recinto. Demasiado poco, por cierto, para el hombre que sueña con el poder eterno. Aturdido por el silencio, agobiado por la soledad creciente, Rovira parece, de a ratos, perdido en el paisaje que quiso crear y no le salió: "no importa lo que se elija el 29 de octubre", llegó a decir. Una de dos: O Rovira perdió la brújula en medio del laberinto, o la Constitución no le importa. Ninguna de las dos cosas lleva a buen puerto.
Hace siete días, Joaquín Morales Solá describió en La Nación las incomodidades que sembró en la Iglesia el sueño eternista de Rovira y el temor de que Misiones sea nada más que un globo de ensayo para un eventual plan similar en el seno del kirchnerismo. En la misma columna se leía la respuesta pingüino: semejante cosa sería imposible, porque cualquier desmesura reeleccionista terminaría vinculando a Kirchner con los métodos del menemismo. En Misiones, al pretendido sepulturero de la vieja política le tiemblan las manos. Ha exhumado hace poco a Julio "Cachilo" Rodríguez y sus filas muestran ciertamente cicatrices noventistas en la piel. El discurso de Rovira cruje y amenaza con desmembrarse: la nueva política, al fin y al cabo, jamás ha existido y, lo que es peor, ya se le nota en el rostro.
Alberto Fernández jamás soltará una palabra que no esté previamente convenida con el Presidente. Y, casi al pasar, pone límites a las expectativas de Balcarce 50 sobre la suerte de Rovira: lo que pase en Misiones es una cuestión de Misiones, lanza el Jefe de Gabinete. Algo, definitivamente, ha mutado. Kirchner nunca ha dejado solos a sus colaboradores. Surge, entonces, la pregunta: ¿hasta qué punto el empecinamiento eternista de Rovira puede ser considerado un respaldo a Kirchner? El Presidente ni siquiera ha anunciado aún qué hará en 2007. No necesita, ni remotamente, el empuje de un gobernador que anda a los tropezones y no puede ordenar su propia comarca.

Metáforas del poder
San Vicente, entre la gravedad y la ridiculez. La imagen de Luis Benítez con el rostro desencajado y su variopinta corte de seguidores, en la que entre una escribana y uno o dos abogados también había lugar para intercalar algún cerrajero, parece sacada de una película italiana de los años 50; una metáfora perfecta, y lapidaria, del país de Rovira: el poder tiene esas veleidades y hay veces en que al capo se le da vuelta y el dedo pulgar queda apuntando para abajo.
Al principio, el psiquiatra Guillermo Hernando diagnosticó que el intendente "padece pérdida de concentración y lagunas mentales que hacen necesario en su tratamiento la medicación con ansiolíticos y fitotrópicos sumado a un reposo absoluto". Luego el cuadro se agravó. El médico no quiso otorgarle el alta y lanzó algunas advertencias más que terminaban por dar algunas pistas sobre qué está pasando con la clase política argentina y -por qué no- misionera.
"Él estaba acostumbrado a manejar un presupuesto de 7 ú 8 millones y ahora está sin plata, y no puedo dejar a la comunidad en manos de una persona que no quiso cumplir el tratamiento. No tengo animosidad con él pero debe curarse primero", había explicado Hernando, con paciencia pero tajante.
Ahí, en el medio, la caja. En La marroquinería política, un best seller sobre los manejos de la política argentina, Jorge Asís profundiza: "La marroquinería es la caja, y acá existe la dictadura de la caja. Acá cualquiera -para ser un candidato a tomar en cuenta- se dice: 'tiene caja'. Para hacer política hay que tener caja. Nadie pregunta: ¿cómo se hizo esa caja? Después todos hablamos de moralidad y de honestidad". También ahí, en el medio, una población hastiada de los escandaletes de Benítez y esperanzada en que algún día la normalidad vuelva a San Vicente. ¿Qué hace Rovira para poner en caja a su viejo bendecido? Nada. Hay goteras por todos lados. También en Posadas, ese distrito donde las encuestas marcan un rojo insoportable.

El chancho y los dolores de cabeza
"Los domingos a la mañana, antes cuando no existía la nocturnidad, recorríamos la ciudad con mi marido y los jóvenes (chicos y muchachas) se podían juntar como trastos viejos y tirarlos a la basura. Hoy no ocurre más eso. Por eso quiero a Brignole". Este tipo de testimonios de mujeres/madres/esposas se puede oír en la capital misionera.
Y ahí está el hombre, desafiante y poniendo el dedo en la llaga. Jorge Brignole sabe, por cierto, que arenas movedizas habrán de esperarlo en el camino que se aleja de Rovira. Pero la Renovación que contempla ahora no es la que había y prefiere el sendero estrecho.
"Yo sigo pensando lo mismo que en el 2003, el que cambió fue Rovira. Falta solamente que venga Ramón Puerta. Vino el que era candidato a vicegobernador (de Puerta) "Cachilo" Rodríguez; vino el que era el candidato a diputado provincial (de Puerta) Timoteo Llera, y está en el umbral el que era candidato a diputado nacional (de Puerta) Diego Sartori. Falta sólo Ramón Puerta. Entonces lo que dijimos hace dos años ¿era mentira?", suelta el intendente. Las palabras de Alberto Fernández andan por ahí, acosando los oídos de Rovira.
Brignole redobla. "Tengo una buena relación y opinión de muchos de los que integran la renovación, no así de algunos nefastos como (el directivo y propietario de Noticias de la Calle, Alfonso) "Fonchi" Duarte, un hombre que le va a traer muchísimos dolores de cabeza a Rovira. Él es el hombre que va a destruir la Renovación, que ya destruyó la renovación. Eso lo tienen que saber los intendentes y todos los dirigentes, que "Fonchi" Duarte fue el que destruyó la renovación. Pero la culpa no es del chancho sino de quien le da de comer".
Arenas movedizas, entonces. Brignole osó un buen día suponer que en la renovación no valía el pensamiento único. Esas cosas tienen precio: ya vino el gasto extra del subsidio al transporte. Brignole, para colmo, tiene la costumbre de desoír el apriete: tendrá entonces, gracias a la mayoría automática en la Legislatura, que pagar las viejas deudas del municipio con la ex Administración Provincial de Obras Sanitarias (APOS).
Es eso, y no otra cosa, lo que subyace bajo la faz conciliadora y tolerante de ese gobernador que hasta es capaz de perdonar a los obispos. No es casualidad que Rovira haya elegido para los actos de las últimas semanas un discurso de tono humilde y alejado de la confrontación. Es tiempo de campaña. Desde que inventó la Renovación para mantenerse aferrado en el Sillón de Lanusse Rovira siempre fue un orador crítico que denostó a sus oponentes y se diferenció, en cuanto pudo, de la política noventista. Ahora ya no puede hacerlo: está rodeado de aquellos mismos denostados y tiene enfrente a rivales que no le ofrecen el mismo flanco. Mientras, siente que la soledad anda cerca y ve cómo sus otrora incondicionales piensan dos veces antes de seguirlo. Echa mano, entonces, de los manuales que leyó cuando recién aprendía la política: en los noventa.
Brignole no es el único que siente ahora la persecución. Esteban Lozina fue desde el inicio uno de los más oficiosos terratenientes del rovirismo. Pero ha cometido un descuido en su defensa de la re-re y habló -vagamente, por cierto- de un límite. "Tercer mandato" significa, en cierto modo, un límite. Decir esas cosas en el país de Rovira es poner los dedos en la mesa sin pedir permiso. Las consecuencias pueden adivinarse con facilidad hurgando bajo la superficie. A la fiscal de Instrucción Tres, Margarita Wenner, esposa de Lozina, le aceptaron la renuncia justo en ese juzgado, por cierto, está la causa por el destino de los fondos del plan El hambre más urgente, de los que una de sus responsables, la actual diputada rovirista Gloria Delgado, debe prestar declaración indagatoria. El del viernes a la noche en el club Itapúa era un Lozina abrumado e incómodo. La vieja política se adueñó de la renovación.

Marcha de los Días
Territorio Digital
27/08/2006

Discurso del rabino Sergio Bergman en Plaza de Mayo (31-8-2006)

"Esta noche estamos aquí reunidos invocando al cielo su bendición, proclamando la paz, Salam Shalom, para decirnos, todos como uno, que, cuando nos encontramos con lo que sucede en el mundo y en esta bendita tierra, la Argentina, con tanto dolor, ¿dónde está Dios?, debemos responder como lo hacemos esta noche, diciendo que aquí está el hombre, hombres y mujeres de buena voluntad que hacen posible la expresión de Dios en un compromiso ciudadano, y no vamos a permitir que el coraje cívico, la religión de la espiritualidad, mucho menos la tragedia y el dolor, se politicen, tomándonos como rehenes a los ciudadanos de una compulsa que no es la nuestra.

Estamos para proclamar palabras de bendición, pero la bendición de Dios comienza en el coraje cívico de hacer aquí en la Tierra, su reino, comenzando en este mismo lugar donde el Cabildo abierto y ciudadano, que volvemos a reeditar esta noche, como fue un 22 de mayo de la gesta patria, para decir que es cierto, el pueblo sabe de qué se trata.

Pero el pueblo quiere saber también de qué se trata cuando la democracia ,en lugar de ser real, se la quiere hacer sólo formal para tomar el poder y no servir a su pueblo sino servirse de él.

La paz al cercano y al lejano.

Estamos aquí para decir que el pueblo sabe de qué se trata, pero que quiere saber de qué se trata cuando las instituciones republicanas que deben proveernos a todos los ciudadanos por igual de las garantías básicas del Derecho constitucional, de la seguridad, de la paz, de la justicia, de la equidad, de la dignidad de ser argentinos, son amenazadas en un proyecto que se parece más a una monarquía constitucional que a la participación de todos y cada uno de nosotros en aquello que votamos y que ahora tenemos que sostener.

No se reza sólo con la palabra y con el corazón, se reza también con los pies y con las manos, y con las velas que ustedes tienen, y con la memoria de los que murieron y que no serán víctimas del sinsentido sino que serán honrados en testimonio vivo de que hacemos memoria, que pedimos justicia y que rezamos actuando por un país para todos.

Estamos esta noche en un lugar histórico donde queremos volver a escribir la historia. No la de algunos iluminados sino la de todos los ciudadanos en compromiso y en dedicación cívica, responsable y comprometida.

El pueblo sabe de qué se trata, pero el pueblo también quiere saber de qué se trata cuando no se quiere reconocer que la seguridad es también un derecho humano.

Los derechos humanos no son de derecha o de izquierda, los derechos humanos son de la ciudadanía y son garantía de la Constitución Nacional.

Los derechos humanos son la dignidad religiosa, de la cual nos hacemos imagen y semejanza de lo divino, y no es para hacer política, es para hacer ciudadanía y construir un país para nuestros hijos que no sean asesinados ni tomados como rehenes.

Los derechos humanos no tienen que ver solamente con el pasado triste, que no olvidamos, porque el pueblo sabe de qué se trata, pero también quiere saber de qué se trata porque sin seguridad no tenemos posibilidad de una República y podemos volver a la violencia, al terror y al horror que ya vivimos y que tanta sangre nos costó.

Todos nosotros estamos aquí, venimos a decir: El pueblo sabe de qué se trata.

Pero también el pueblo quiere saber de qué se trata cuando nos quieren tomar como presas mediáticas de una compulsa, una discusión que no tiene que ver con el corazón del ciudadano, que no tiene que ver con el futuro de cada uno de nosotros.

El pueblo sabe de qué se trata cuando el poder es para servir y no para servirse, y cuando el poder no es para acumularlo sino para repartirlo en las instituciones que nos garantizan a cada uno de nosotros vivir en paz, tener justicia y tener la seguridad que la Constitución nos da.

El pueblo sabe de qué se trata cuando se hace de la Constitución un mamarracho para perpetuarse indefinidamente en el poder en lugar de servirse de la Constitución Nacional para ser un país digno, que soñaron nuestros inmigrantes y los hombres y las mujeres de la patria.

El pueblo sabe de qué se trata, el pueblo camina y sabe ser maduro de la memoria de su pasado, en el compromiso de su presente y en la siembra de un futuro mejor.

La paz al cercano y al lejano, para liberar a los oprimidos, alimentar a los que tienen hambre, suplir a los desconsolados y traer la dignidad y la posibilidad de que nosotros somos sólo la expresión de un país dormido que comienza a caminar y a levantarse para poder vivir en la democracia que nos corresponde a todos por igual. La democracia que se sostiene no en el voto sino día a día.

La presencia del espíritu de la religión no es para avalar propuestas políticas es para hacer política ciudadana, cívica, con coraje, para no salir a la calle únicamente cuando arde el país, sino salir a la calle para que no arda, estar aquí juntos para poder saber que el poder fue delegado y no le pertenece a nadie sino a las instituciones que nos representan a todos.

Estamos aquí para decir en este Cabildo que nos vio nacer como la patria que aún todavía nos debemos los argentinos, que la Argentina es bendita en todos nosotros y esa bendición la vamos a regar, la vamos a cuidar, la vamos a hacer florecer, para tener frutos que todos nosotros deseamos, que si no es para nosotros sea para los hijos y los hijos de nuestros hijos.

Esta noche el cielo está en sus manos, sus luces son las estrellas del firmamento terreno, concreto y cotidiano de un país que quiere volver a brillar, en el porvenir y en la esperanza, en la utopía y en la mística de un compromiso y un pensamiento que nos hace a todos hermanos por igual.

Por eso proclamamos:

Oíd mortales este grito sagrado

Libertad, libertad, libertad,

Oíd mortales, conciudadano, el grito desgarrado del dolor

Seguridad, seguridad, seguridad.

El que hace la paz en las alturas celestiales traiga paz a nuestros corazones para que se exprese en la dignidad, del pan y del trabajo y de un país que viva en seguridad.”

Friday, September 01, 2006

Dos Lugares que nos Une y nos Divide por una misma Razón

Plaza de Mayo



Lentamente mientras iba cayendo la tarde la ciudad comenzó a tomar un color diferente en el microcentro porteño, porun lado cientos de colectivos de todos los colores que llegaban desde distintos puntos de la provincia de Buenos Aires abarrotado de personas, que no volvian justamente de sus trabajos, sino que encabezado por punteros políticos, dirigentes piqueteros venian a un acto en la Plaza de la República, muchos de ellos no sabian siquiera para que venian, madres con hijos en brazos, jóvenes con el rostro cubierto, como quien no quiere dar la cara, quizás por miedo o quizás para amedrentar a alguien, palos en manos, banderas de organizaciones de izquierda, carteles con leyendas que nada tenia que ver con la marcha para la cual fueron convocados, pero alli estaban.
Por el otro lado y ya rumbo a la Plaza de Mayo, miles de personas que salian de sus trabajos , algunos vela en manos, otros aprovechaban para comprar allí una, marchaban a esa Plaza que muy bien custodiada por la Policia, los bomberos y ambulancias esperaba para ser testigo mudo, una véz más del reclamo de los ciudadanos.
Mientras en el Obelisco se hablaba de que el otro acto era político en la de Mayo se decía que la seguridad no era una cuestión de Derecha, Izquierda o del Centro, sinó que era responsabilidad de todos.
En el obelisco se insultaba a quines estaban en la de Mayo y alli se pedía mesura y respeto por las instituciones y se decía que habia que ayudar a resolver el problema.
En el obelisco hablaba un hombre que había tomado una Comisaria y de premio le dieron un cargo en el Gobierno, en Plaza de Mayo Pastores, Rabinos, Sacerdotes y Padres rezaban al cielo por la Paz y la memoria de sus hijos.
No importa cuanta gente fue a uno u a otro lugar, no importa si solos o si fueron llevados alli estaban reclamando un país diferente, un país distinto, ese que soñaron los que lucharon en el pasado por él. y una véz más los dos sitios que supieron a lo largo de la história juntarnos para festejar el Campeonato de nuestro equipo o para alentar a nuestra Selección Nacional,entre otras cosas, se transforaban en testigos mudos de una realidad que muchos pensamos quedaría en el pasado.
Que paradoja dos lugares que nos Une y nos Divide por una misma Razón.-

Favio Orlando Cantero