
Los colonos, ante la temporal inactividad yerbatera, otra vez presas de la manipulación política
Sin pudor. La ayuda alimentaria, la propaganda oficial y la boleta de la re re.
OBERÁ. Aprovecharse de la necesidad de los más pobres y olvidados es el peor pecado que puede cometer el Gobierno. Pero nada detiene al oficialismo en su frenético deseo de perpetuarse en el poder, y ni siquiera le importa especular con el hambre de los niños, las mujeres y los ancianos.
Ayer, unos 2.000 tareferos recibieron paquetes de alimento a cambio del voto a favor de la reelección indefinida del gobernador Carlos Rovira, ya que junto con la mercadería el oficialismo repartió folletería y boletas del Frente Renovador de la Concordia.
La entrega de mercaderías se realizó en el polideportivo municipal y fue supervisada por altos funcionarios del gabinete del intendente Ewaldo Rindfleisch, como el secretario de Desarrollo Humano, Jorge Motta, y la directora de Acción Social, Lilian Caballero.
Se trató de una evidente manipulación a los tareferos, quienes ante la temporal inactividad del sector yerbatero se transforman en una apetecible presa para los gobernantes inescrupulosos que buscan mantenerse en el poder a cualquier costo.
“La gente no tiene trabajo y tiene hambre, pero ya no comen vidrio. Más vale que vamos a llevar la caja, pero muchos estamos cansados del manoseo y no sé si Rovira va ganar la elección”, opinó Luis Rodríguez, tarefero de San Miguel.
A las 6 de la mañana ya había gente esperando el inicio de la entrega, que comenzó recién a las 9 y se extendió hasta pasadas las 16, lo que generó quejas y reclamos por parte de muchas mujeres que con sus pequeños hijos debieron soportar durante varias horas bajo los intensos rayos del sol.
Sin leche, pero con voto
Los paquetes que recibieron los tareferos, bajo el sofisticado rótulo de “módulos alimentarios", tenían como mucho una decena de productos de primera necesidad como arroz, azúcar, fideos, aceite, conserva de tomates y yerba.
Roque, de Caballeriza, se quejó porque “la bolsa no trajo leche, que es lo más necesario para los chicos. Pero no nos queda otra que agarrar, porque ahora no tenemos trabajo en la tarefa y otra cosa no se consigue”.
Por su parte Sara, madre de nueve hijos, se preguntó “cómo hago para mantener a mi familia sólo con esta provista, que como mucho me puede aguantar hasta el lunes”.
Además, con el correr de las horas y como seguía llegando gente, el municipio fue reduciendo el tamaño de las bolsas y algunos apenas se llevaron un kilo de arroz o azúcar.
La policía clausuró el ingreso principal y reguló el ingreso de la gente, que terminó apretujada entre las rejas y los nervios.
“Por lo menos podían hacer entrar a las señoras con criaturas, pero parece que los tareferos no valemos nada”, señaló Karina, una joven de Cien Hectáreas.
Mientras que otros se mostraron ofendidos por la actitud que tuvo el gobierno de entregar boletas a favor de la re-re con la mercadería.
Tal el caso de Juan Carlos, un tarefero que está enfermo, pero no por ello perdió su dignidad. “El gobierno nos da estas cajas porque quiere nuestro voto, no porque nos quiera ayudar de verdad. Lo que necesitamos es trabajo, no limosnas como ésta”, se quejó.
La provisión de alimentos estuvo a cargo de un denominado programa provincial de ayuda al tarefero.
Bienestar Social eligió el barrio de los desnutridos En POSADAS. Distintos encargados de comedores del barrio Santa Rita de esta ciudad capital afirmaron que varias familias recibieron durante la semana pasada bolsas con alimentos por parte del Ministerio de Bienestar Social de la provincia, pero con un claro mensaje político ya que en todas ellas fueron adheridas las boletas del Frente Renovador de la Concordia con el Sí para las elecciones convencionales constituyentes del próximo domingo 29.
Las bolsas, de color blanco, llevan los rótulos del Gobierno de la provincia y del Ministerio de Bienestar Social. En su interior, “el módulo alimentario” contiene un paquete de fideos, otro de arroz, uno de polenta, aceite y una cajita con puré de tomate. Al igual que con los tareferos de Oberá, la ayuda no previó, al menos, un kilogramo de leche en polvo.
Los distintos representantes barriales prefirieron el anonimato ante El Territorio, pero sí se animaron a asegurar que la entrega de las bolsas alimentarias fueron hechas por el propio ministro de la cartera social, Ricardo Escobar y la concejal ultraoficialista y candidata a constituyente Silvia Risko.
El gobierno empezó con esta nueva “acción política” para sumar votos a la reelección del gobernador Carlos Rovira, en el barrio en donde se inauguró el sistema de la cocina centralizada , que a casi tres años de su funcionamiento, fue anulado ante el evidente fracaso. Y en ese mismo barrio el municipio detectó 20 personas con desnutrición, en muchos casos, crónica.
Favio Orlando Cantero
Publicación: Territorio Digital 14 de Octubre 2006
Imágenes Daniel Villamea